UNIVERSALMéxico juega ante uno de los equipos más poderosos del planeta en la categoría, Japón, en su segundo encuentro dentro del Mundial Femenil que se celebra en canchas de Alemania
Es tiempo de dar el salto, y si en hombres no se ha podido, quizá sean las mujeres quienes pongan la cara.
Las que llaman el sexo débil.
México juega ante uno de los equipos más poderosos del planeta en la categoría, Japón, en su segundo encuentro dentro del Mundial Femenil que se celebra en canchas de Alemania.
Mónica Ocampo, la autora del hermoso gol del empate en el debut ante Inglaterra, espera que en este partido, el equipo femenil demuestre “que podemos ganarle a las potencias”.
De carácter alegre, no se molesta, más bien se ríe cuando se le reconoce como una de las veteranas de la Selección: “No digamos veterana, sino... gente de experiencia, je, je, je; sí, de mucha experiencia”.
Aunque a las mujeres no les gusta decir su edad, Mónica confiesa que cuenta con 24 años: “Dicen que soy veterana, porque he estado en la Selección desde hace mucho tiempo, pero me siento lista para aportar”.
Nacida en Jojutla, Morelos, Ocampo es la seleccionada del momento, su gol contra las inglesas, la catapultó al estrellato, como en 2007, cuando la FIFA la puso entre las mejores 20 jugadoras del mundo, lo que fue sorpresivo para ella misma.
“Esa ocasión fue algo sorprendente para mí, no me lo esperaba, nadie del equipo sabía que existía esa ranking. Bueno, fue importante, porque supe que las cosas marchaban por buen camino, todo esto ha valido la pena”. Ese buen momento la hizo ser contratada por el Atlanta Beat, de la Liga Profesional de Estados Unidos, donde estuvo hasta el torneo recientemente finalizado.
Después de la euforia
Ya pasado el momento de alegría por el empate ante las inglesas, Mónica ya piensa en lo que sucederá en lo que resta de la justa mundialista.
“Nuestra principal arma es la entrega, vamos a dejarlo todo en la cancha, sacar los resultados para lograr colarnos en las siguientes rondas”, afirmó.
Si nadie les presta atención, poco les importa, como también ignoran los complejos que por años ha arrastrado el futbol varonil y que han frenado el crecimiento: “Si nos podemos olvidar de eso, será mucho más sencillo. El tiempo que llevamos juntas ha rendido resultado, hoy podemos esperar que México dé un salto grande y que podamos ganarle a las potencias”.
Aunque sólo se piensa en el presente, Ocampo espera que al finalizar la participación de México en el Mundial alemán, “al fin se dé el empujón que necesita el futbol femenil. Urge una liga en nuestro país, una liga profesional. La mayoría de las seleccionadas no tenemos equipos donde jugar regularmente, esa continuidad eso la que nos hace falta”, recrimina a directivos.
No será nada sencillo vencer a Japón, selección que está colocada como la cuarta del orbe. Han existido en la historia siete juegos entre estas selecciones, con cinco triunfos para las niponas, por un empate y una victoria para las mexicanas. Las asiáticas han metido 17 goles, por sólo cuatro de las nuestras, que quieren dar el salto.
Es tiempo de dar el salto, y si en hombres no se ha podido, quizá sean las mujeres quienes pongan la cara.
Las que llaman el sexo débil.
México juega ante uno de los equipos más poderosos del planeta en la categoría, Japón, en su segundo encuentro dentro del Mundial Femenil que se celebra en canchas de Alemania.
Mónica Ocampo, la autora del hermoso gol del empate en el debut ante Inglaterra, espera que en este partido, el equipo femenil demuestre “que podemos ganarle a las potencias”.
De carácter alegre, no se molesta, más bien se ríe cuando se le reconoce como una de las veteranas de la Selección: “No digamos veterana, sino... gente de experiencia, je, je, je; sí, de mucha experiencia”.
Aunque a las mujeres no les gusta decir su edad, Mónica confiesa que cuenta con 24 años: “Dicen que soy veterana, porque he estado en la Selección desde hace mucho tiempo, pero me siento lista para aportar”.
Nacida en Jojutla, Morelos, Ocampo es la seleccionada del momento, su gol contra las inglesas, la catapultó al estrellato, como en 2007, cuando la FIFA la puso entre las mejores 20 jugadoras del mundo, lo que fue sorpresivo para ella misma.
“Esa ocasión fue algo sorprendente para mí, no me lo esperaba, nadie del equipo sabía que existía esa ranking. Bueno, fue importante, porque supe que las cosas marchaban por buen camino, todo esto ha valido la pena”. Ese buen momento la hizo ser contratada por el Atlanta Beat, de la Liga Profesional de Estados Unidos, donde estuvo hasta el torneo recientemente finalizado.
Después de la euforia
Ya pasado el momento de alegría por el empate ante las inglesas, Mónica ya piensa en lo que sucederá en lo que resta de la justa mundialista.
“Nuestra principal arma es la entrega, vamos a dejarlo todo en la cancha, sacar los resultados para lograr colarnos en las siguientes rondas”, afirmó.
Si nadie les presta atención, poco les importa, como también ignoran los complejos que por años ha arrastrado el futbol varonil y que han frenado el crecimiento: “Si nos podemos olvidar de eso, será mucho más sencillo. El tiempo que llevamos juntas ha rendido resultado, hoy podemos esperar que México dé un salto grande y que podamos ganarle a las potencias”.
Aunque sólo se piensa en el presente, Ocampo espera que al finalizar la participación de México en el Mundial alemán, “al fin se dé el empujón que necesita el futbol femenil. Urge una liga en nuestro país, una liga profesional. La mayoría de las seleccionadas no tenemos equipos donde jugar regularmente, esa continuidad eso la que nos hace falta”, recrimina a directivos.
No será nada sencillo vencer a Japón, selección que está colocada como la cuarta del orbe. Han existido en la historia siete juegos entre estas selecciones, con cinco triunfos para las niponas, por un empate y una victoria para las mexicanas. Las asiáticas han metido 17 goles, por sólo cuatro de las nuestras, que quieren dar el salto.
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